Abraza tus emociones negativas

Los seres humanos estamos programados para evitar lo que es desagradable y buscar lo que es agradable. Esto nos ha permitido sobrevivir en nuestro mundo primitivo, lleno de peligros reales.

Esta reacción primitiva y automática, puede ser útil en el  caso de sufrir una amenaza física real. El ataque de un león en el hombre primitivo o por ejemplo, ser asaltado por un peligroso ladrón en nuestros días.

Pero nuestras emociones negativas, si ciertamente son desagradables, no constituyen un peligro para nuestra integridad en la mayoría de los casos.

Tratar de  evitarlas a toda costa, en lugar de aceptarlas, sólo las incrementa o cronifica dificultando nuestro bienestar emocional y nuestra paz interior.

Además de tratar de evitarlas o escapar de ellas, otra forma habitual de reaccionar ante ellas es juzgarlas como algo negativo o incluso  como un síntoma de algo peor, de que tengo problemas más profundos, porque soy débil o algo no funciona en mi, de que algo no va bien en mi vida…. Y estos pensamientos puedes contribuir a intensificar la emoción negativa hasta el punto de desbordarte.

No queremos que te creas nada, pero si ya eres un meditador, si practicas con regularidad el mindfulness, en este artículo puedes encontrar recursos útiles y eficaces para afrontar la tristeza, la ansiedad, la culpa, el miedo…. e incluso el dolor físico de otra manera.

Numerosas investigaciones demuestran que el modo en que el mindfulness nos enseña a afrontar esas emociones es un camino seguro para reducirlas

El programa de John Kabat-Zin para afrontar el dolor acogiéndolo y poniendo nuestra atención en él, ha demostrado ser un método eficaz para reducir el dolor crónico. Con el mindfulness aprendemos, entre otras cosas, a:

  • Aceptar nuestra tristeza, contemplarla con amabilidad e incluso abrazarla, es un camino poderoso para eliminar el 50% de las depresiones crónicas;
  • Aceptar nuestra ansiedad, observarla y acogerla, cómo aprendemos mediante nuestro curso de mindfulness,
  • Apoyarnos en nuestra respiración, es el camino seguro para aprender a gestionar y reducir nuestras emociones desagradables.

A continuación te damos algunas pautas para afrontar tus emociones negativas. Te recomendamos si no tienes experiencia en ello, que lo hagas acompañado de un experto en mindfulness. Nuestros mecanismos de huida ante las emociones negativas son tan sutiles que a veces escapan a nuestra conciencia y nos conducen por la senda inadecuada obteniendo justo lo contrario de lo que pretendemos.

  • Comienza tu sesión de meditación o mindfulness habitual. Cuando lleves 15 o 20 minutos, trae delante de ti la situación que te provocó una determinada emoción. No tienes que analizar nada, ni sacar conclusiones, limítate a tomar conciencia de tu propia reacción, hacerte consciente de los pensamientos que surgen y las emociones que experimentas aceptándolas y abrazándolas. Observa todo ello con verdadera curiosidad, aceptando todo lo que ocurra.
  • Puedes dar un color y una forma a tus emociones y continuar centrado en tu respiración.
  • Puedes intentar etiquetarlas: Esto es miedo , esto son nervios… Ponerles un nombre nos ayuda a familiarizarnos con ellas. Lo desconocido nos asusta más.
  • También puedes describir tus sensaciones físicas con más detalle. Tengo un poco de bola en el estómago, noto un nudo en la garganta…Y lleva tu respiración hacia esas zonas, bañándolas con ella, o incluso imaginando que respiras desde esa zona.
  • Hazte consciente tus pensamientos catastrofistas, descalificadores.
  • Utiliza una visión ecuánime y compasiva hacia lo que estás experimentando en este momento. Es normal experimentar estas emociones, forman parte de la condición humana y eres un miembro más de la gran familia humana
  • ¿Qué le dirías a un amigo en esa situación? Probablemente le escucharías sin juzgarle, le abrazarías o le cogerías de la mano, le confortarías. Empatizarías con él. “Entiendo muy bien que te puedas sentir así, yo estoy aquí contigo para darte todo mi apoyo”. Muestra esta misma actitud de calidez, de aceptación amorosa, de normalización aunque sea desagradable, contigo mismo y limítate a estar en este momento presente abrazando y respirando tu emoción. Todo menos escapar o huir. O interpretarla de forma negativa o catastrófica. Apóyate en tu respiración y obsérvala. Respirar de forma lenta y profunda en estos momentos puede ser de gran ayuda. Pero recuerda que lo más importante es aceptar lo que está ocurriendo,

Practicar de esta forma con asiduidad, te va a ayudar aceptar y aprender a convivir con las emociones negativas propias del  hecho de estar vivo,  sin aumentarlas por medio de la huida, del deseo de que se vayan o se reduzcan, o mediante la etiquetación catastrofista de tu poderosa imaginación

La práctica asidua de la meditación y el afrontamiento de  tus emociones negativas te ayudará  a aprender a convivir con ellas, incrementando tu resiliencia, así como tu ecuanimidad.

Todo nuestro equipo tiene formación en mindfulness y bienestar emocional. Si tienes alguna duda o quieres aprender esta técnica, te animamos a que contactes con nosotras. Si lo que necesitas es información sobre los talleres que tenemos disponibles, visita nuestra web.

 

 

 

 

 

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