¿Sabías que la depresión postparto se puede prevenir y por supuesto superar con terapia psicológica?

A muchas mujeres les ocurre que, después de tener un hijo, en lugar de sentirse plenas y radiantes se sienten cansadas, su estado de ánimo decae, experimentan sentimientos de tristeza y depresión. Ello es perfectamente normal debido la nueva situación en la que se ven inmersas.

Por un lado, la carencia de sueño que conlleva cuidar a un recién nacido incide directamente en sus reacciones emocionales, reduciendo el estado de ánimo y la capacidad de manejo del enfado, ansiedad, etc.

Por otro lado, de un día para otro, se encuentran ante una situación totalmente desconocida que implica mayor responsabilidad y ante la que no saben cómo actuar por falta de experiencia. Durante muchos años, las abuelas atendían a las nuevas madres y les transmitían sus conocimientos, además de prestarles un gran apoyo emocional. Hoy en día, las cosas han cambiado y la vida ajetreada que todos llevamos hace más difícil disponer del tiempo y la serenidad necesarios para dedicarlos a esto, por lo que las madres suelen contar con menor ayuda y apoyo.

Asimismo, otro motivo de este posible bajo estado de ánimo de la recién estrenada madre es que el nacimiento del bebé suele exigir el abandono o la reducción de fuentes habituales de gratificación (trabajo, vida social, ejercicio físico, ocio y tiempo en pareja) que suelen ser los mejores antidepresivos naturales.

Estos y otros muchos otros factores psicológicos y sociales pueden llevar al inicio de una depresión postparto. Se estima que ésta llega a afectar a una de cada ocho mujeres en occidente.

Además del sufrimiento que experimenta una madre con depresión postparto, si ésta no se trata puede tener repercusiones también sobre sus hijos y relación de pareja. Diferentes estudios han demostrado, por un lado, que los hijos cuyas madres sufren depresión postparto reciben menos estimulación y, por otro lado, que sus madres interactúan y se comunican menos con ellos.

Sin embargo, la buena noticia es que la depresión postparto se puede prevenir y, en el caso de estar atravesándola, hay mucho que hacer para salir de ella:

  • 1. Date cuenta y pide ayuda.
    Si estás triste, tienes ganas de llorar, te sientes desbordada por la nueva situación, te cuesta salir de la cama, no consigues dormir incluso cuando tu bebé duerme, te sientes sin ánimo ni fuerzas para llevar a cabo las tareas que supone el cuidado de tu bebé, te cuesta conectar con él…. quizás estás iniciando una depresión.  Es posible que, como les ocurre a muchas otras madres, te cueste reconocerte  a ti misma la experiencia que estás viviendo, debido a las expectativas que solemos tener sobre la maternidad como una época idílica y feliz. Comprobar que en nuestro caso estas expectativas no se cumplen, puede generar una  sensación de culpa, fracaso como madre, impotencia y desesperanza  que a menudo finaliza en un aislamiento.

    Si te identificas con algunas de estas situaciones pide ayuda. Desahógate con tu pareja o con alguna amiga sensata y plantéate pedir la opinión de un profesional. Ante la mínima duda, pide ayuda. No dejes pasar más tiempo y ponte en marcha. No permitas que tu estado de ánimo te enturbie un momento tan importante.

    La terapia psicológica ha demostrado ser muy eficaz en el tratamiento de la depresión postparto. Puede ofrecerte diversas herramientas con las que afrontar este momento, aprendiendo a manejar tus emociones negativas, recobrar el control sobre la situación y disfrutar de ella. Sí, disfrutar.


  • 2. Delega y descansa.
    Como han demostrado los estudios transculturales, uno de los factores que influye directamente en la depresión postparto es la ayuda que recibe la madre durante el postparto. Evidentemente, disponer de apoyo que te permita delegar algunas de las tareas así como poder dormir lo suficiente es una pieza clave en la mejora. Pide ayuda con las tareas de la casa y con el cuidado del bebé para poder dormir, recuperar un pequeño espacio en el que cuidarte a ti misma y descansar.

  • 3. Mímate y distráete.
    Tener un hijo no debería suponer renunciar a otras cosas que son necesarias  para tu salud física y mental. Aunque sabemos que no es fácil, pide ayuda y resérvate tiempo para disfrutar de alguna actividad que encuentres placentera. Esto te ayudará a recargar las pilas. Tu salud física y mental te lo agradecerán, y por supuesto tu hijo y tu relación con él.
  • 4. Muévete.
    Si pudiéramos meter en un frasco los beneficios del ejercicio físico para nuestro cuerpo y mente, sería la mejor medicina (¡y la más cara!) Al movernos nuestro cerebro produce endorfinas, que levantan el ánimo, producen sensación de bienestar, relajación, nos ayudan a dormir y un largo etcétera. Aunque esto sea lo último que te apetece en este momento, trata de salir a pasear a tu bebé a un ritmo ligero al menos durante 20 minutos al día. La luz del sol también ha demostrado funcionar como antidepresivo. Con un buen paseo al aire libre matarás dos pájaros de un tiro.
  • 5. Queda con gente.
    El contacto social es otra forma estupenda de recargar las pilas emocionales. Escápate a tomar un café, invita a gente de confianza a hacerte una visita o a acompañarte a pasear, incorpora cualquier actividad en la que estés en contacto con otras madres: grupos de juego o gimnasia para bebés, masaje infantil, lactancia, etc. Las relaciones con los demás son un importante colchón amortiguador.

Evidentemente, aunque todos estos consejos te pueden ayudar a mejorar tu estado de ánimo, es bueno dejarse ayudar por un profesional. Un psicólogo puede acompañarte a través de este momento de cambio y enseñarte muchas otras herramientas además de las comentadas aquí: técnicas de relajación, mindfulness, aumentar la calidad de tu sueño, mejorar tus relaciones con los demás (bebé, pareja, familia), enfrentar la vuelta al trabajo, aprender a pedir ayuda y obtener más apoyo del entorno, etc. Aunque no sufras depresión postparto, si te está costando afrontar los cambios y emociones de este momento, un psicólogo puede ofrecerte esa ayuda especializada que necesitas para vivir plenamente un momento tan importante de tu vida.

Gracias al interés que está despertando la depresión postparto a nivel de salud pública cada vez se están tomando más medidas para detectarla y tratarla a tiempo. Se están estudiando vías alternativas interesantes de prevención como los talleres de inteligencia emocional para embarazadas, así como tratamientos con luminoterapia, omega 3, aminoácidos, etc.

Es un panorama muy esperanzador. El conocimiento es poder.

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